“El Hueso” se aferra a su hueso y nadie se lo quita

Abr 11, 2007

No sabemos si es cariño o suerte o meritita casualidad, pero “El Hueso” sigue ejerciendo el hueso; a pesar, de que el OSF muy recientemente lo demandó penalmente por peculado.

Se dice que a Moisés Pacheco Briceño, sus cuates le apodan “El Hueso” o “El Huesitos” y se sabe que era o es, gran cuate del ex gobernador Joaquín Hendricks Díaz, que era parte de su mesa redonda; nomás recordemos el dato:

Primero JHD lo puso como titular de la Oficialía Mayor del Gobierno del Estado, después como alcalde interino de Chetumal, posteriormente le dio la gerencia del tricolor local y finalmente lo instaló como jefe supremo de la Comisión para la Juventud y el Deporte de Quintana Roo (Cojudeq).
–O sea, se ve que sí hubo cariño, ¿o no?

Ahora, no sabemos si también es cariño o suerte o meritita casualidad; pero “El Hueso” se agarró de otro hueso en esta administración y funge como Subsecretario de Ganadería en el Estado.

Y tampoco sabemos si es por cariño o suerte o meritita casualidad, pero “El Hueso” sigue ejerciendo el hueso a pesar, de que el OSF muy recientemente lo demandó penalmente por peculado; y de lo cual, está muy bien enterado su jefe Rafael León Negrete, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedari).

La razón es que: Cuando Hendricks Díaz puso a Briceño como titular de la Cojudeq, este último se gastó cinco millones de pesos y no ha comprobado satisfactoriamente en qué fue. Es por esto, que el Órgano Superior de Fiscalización del Estado presentó la demanda penal por peculado ante la Mesa Uno de la PGJE el pasado lunes por la noche y quedó asentada con el número de averiguación previa ZS/CHE/DAP/2/4-2007.

Según el presidente de la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta del Congreso del Estado, Francisco Flota Medrano, los cinco melones desviados ya fueron solventados a través de reintegros; los cuales fueron apoquinados por otros seis funcionarios que estuvieron involucrados. –ah porque hay que reconocer, que en este caso “El Huesitos” sí supo repartir responsabilidades”.

Más recordemos, que aunque “no se haya gastado” los cinco millones en su persona, el hecho, de que no aplicara los recursos para lo que estaban etiquetados, ya es delito y no lo exime de su responsabilidad penal.

No sabemos si es cariño o suerte o meritita casualidad; pero sí sabemos que no son sandias, que son cinco melones en juego y sabemos, que a pesar de estar demandado, “El Hueso” sigue aferrado a su hueso y nadie se lo quita.

O sea, no hay moral.

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