Prueba de “Tamiz Auditivo”, como obligación de Estado
Ante la falta de pruebas que permitan detectar a los recién nacidos que presenten una discapacidad auditiva, la senadora por Quintana Roo, Ludivina Menchaca presentó una iniciativa para reformar el artículo 27 de la Ley General de Salud y así implementar la prueba del “Tamiz Auditivo”, para la detección temprana de la sordera, como una obligación del Estado.
“Además se le otorga al gobierno federal, una vez aprobada la reforma por el Congreso de la Unión, un plazo de 180 días para que contemple presupuesto y programas de acción necesarios para cumplir con esta obligación”, señaló.
Lo anterior, explicó, obedece a que según cifras del sector salud, tres de cada mil recién nacidos presentarán discapacidad por hipoacusia (disminución del nivel de audición por debajo de lo normal), al no detectarse y atenderse a tiempo, lo que será un obstáculo para que el niño o niña desarrolle el lenguaje oral y por ende, le sea imposible aprender a leer y escribir.
Asimismo destacó que en la población infantil, la hipoacusia es el defecto congénito más frecuente, superando al Síndrome de Down y la parálisis cerebral infantil, con una prevalencia confirmada, de uno a tres por cada mil nacimientos en el contexto internacional.
La legisladora del Partido Verde, indicó que cifras de la Organización Mundial de Salud, indican que en México, alrededor de 10 millones de personas tienen algún tipo o grado de problema auditivo, de las cuales entre 200,000 y 400,000 presentan sordera total.
Además, nacen entre dos mil y seis mil niños con sordera congénita cada año, además se presentan más de 40 millones de episodios de otitis media en escolares y preescolares por año, y aproximadamente dos millones de adultos mayores tienen problemas auditivos discapacitantes.
“Estas cifras manifiestan que los trastornos auditivos constituyen un importante problema de salud pública en nuestro país”, comentó.
Destacó que esta reforma, obedece a que en México este tipo de discapacidad se detecta muy tardíamente, ya que normalmente son los padres quienes se dan cuenta de que su hijo presenta este tipo de padecimiento alrededor de los dos años de edad, perdiendo con ello un tiempo irrecuperable para su habilitación.
Además, explicó, el tamiz auditivo en neonatos, preescolares y escolares es algo bastante desconocido en nuestro país, incluso entre el personal médico, y está limitado a muy pocas instituciones, algunas de ellas del sector privado.
Y es que a decir de la legisladora por Quintana Roo, en la actualidad sólo en algunos hospitales del país se realiza el Tamiz Auditivo Neonatal, entre los que se incluye el Hospital Infantil Dr. Federico Gómez, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y el Hospital General de México, además de algunos nosocomios del interior de la República, donde no se dispone de información precisa.
“Ello ocasiona que la gran mayoría de los casos de hipoacusia y sordera que ocurren en el país se detecten muy tardíamente; además, la dotación de prótesis auditivas cubre escasamente a quienes las requieren; y solamente se benefician con implantes cocleares un porcentaje mínimo de ellos”, alertó.
Ludivina Menchaca señaló que esta carencia de información oficial y sistemática acerca de la cobertura de identificación y de diagnóstico de hipoacusia y sordera en el país, así como del porcentaje de niños habilitados, impide identificar con precisión la prevalencia real de este problema de salud pública en la población mexicana.
Y aunque existe un programa impulsado por la Secretaría de Salud, que permite asegurar la detección oportuna, y la atención integral de los niños y niñas con discapacidad auditiva, y así permitir su integración e inclusión social, respetando su dignidad y derechos fundamentales, “aún falta mucho por hacer y hay que difundir esta información en beneficio de nuestros niños y niñas, concluyó
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