Se reforzó batalla contra plumas ilegales
Es decir, la sociedad exigió legalidad, el Ayuntamiento la hizo valer y los empresarios la tendrán que respetar. ¡¡Así se hace!! *** Esto es una muestra de que si la sociedad se organiza y exige sus derechos, estos se harán se harán valer.
Es sin duda que el mal proceder de algunos ciudadanos abusivos, que se estacionan en los cajones de algunos comercios sin ser clientes, les hayan dado el argumento a los rapaces empresarios para intentar cobrar ilegalmente el estacionamiento incluyendo a los verdaderos clientes.
O sea, vieron burro y se les antojo el viaje. Más gracias a la pugna ciudadana, a la amplia cobertura de los medios de comunicación para la misma y al buen proceder del Cabildo de Cancún, esto se paró en seco.
Pues por órdenes del Cabildo que preside Alor Quezada, el departamento de Desarrollo Urbano se está dando a la tarea de clausurar todas las plumas que se instalaron en casi todas las plazas comerciales para ilegalmente cobrar el estacionamiento.
Es decir, la sociedad exigió legalidad, el Ayuntamiento la hizo valer y los empresarios la tendrán que respetar. ¡¡Así se hace!!
Esto es una muestra de que si la sociedad se organiza y exige sus derechos, estos se harán se harán valer. Esperemos que esto sea un incentivo para que la sociedad sea más participativa y tengamos una mejor convivencia entre sociedad, Ayuntamiento y servidores.
¡Claro! También estamos de acuerdo que para evitar que ciertos gandallas abusivos se estacionen en cajones de comercios en los que no consumen, se cobre cierta cantidad en algunos cajones; pero que está sea primero reglamentada y luego regulada por nuestro Cabildo y no por el criterio de cualquier “juan vergara”.
Y ya que “agarramos vuelo”, —permítanme abusar nomás tantito de su confianza “señores autoridades”— para solicitarles de la manera más atenta posible —si se puede claro está— que por favor, les apliquen multas ejemplares, como el inmediato retiro de placas o el arrastre del auto al corralón, para los inconscientes y prepotentes que se estacionan en los cajones exclusivos para personas con capacidades especiales.
Da coraje y rabia que personas que aparentan buen nivel económico y por ende una educación superior, les valga verdura pisotear los derechos de otras personas que necesitan ser comprendidas y apoyadas por todos los demás.
Muchas personas ya nos cansamos de querer hacerle entender a este tipo de patanes que respeten los cajones especiales, porque siempre nacen más; pero una multa ejemplar seguro los hará medirse.
Ojalá y algún día, nuestras autoridades le presten tantita atención a está discapacidad llamada “prepotencia contra personas con capacidades especiales” y les receten su medicina.
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