Los “narco-juniors”, una “papa caliente”

May 17, 2011

Reconoce el alcalde, Julián Ricalde, que a su gobierno le fue solicitado apoyo en el caso de la detención de Fernanda García, quien formó parte del grupo de “narco-juniors” detenido el sábado pasado en posesión de pequeñas dosis de droga, armas y cartuchos de diversos calibres. —Y es que Fernanda García resultó ser la hija del presidente del Tribunal Electoral de Quintana Roo, Francisco Javier García Rosado, quien habría movido todas sus influencias para que la hija y sus amigos quedaran en libertad. —Al menos es lo que deja entrever el propio gobernador, Roberto Borge, quien salió a la defensa de la joven, al señalar que Fernanda García estuvo involucrada de manera circunstancial, aunque dijo que este asunto lo tendrían que deslindar las autoridades competentes.

Sin embargo, hasta hoy sigue siendo un misterio ante qué autoridad quedó a disposición el grupo de jóvenes, incluyendo a la propia Fernanda García.

Ayer Julián Ricalde no dejó dudas de que al secretario de Seguridad Pública se le pidió apoyo para dar facilidades en el caso de la detención de los “narco-juniors”, pero particularmente en relación a Fernanda García.

“A mi me informa el secretario del ayuntamiento Eduardo Galaviz, que se había solicitado, en caso de no estar involucrada en ninguna cualquier otra situación, pues que se le diera facilidades del caso, nada más”.

Dijo que citó al propio jefe de la policía de Cancún, para que le informe más al respecto.

¿Las facilidades del caso fue dejarla libre? Se le preguntó.

Y agregó: “No, las facilidades del caso es que si no estaba involucrada pues no se fuera hacer una afectación solo por ser la hija de un magistrado”.

Señaló que del asunto sólo conoce lo que se difundió en la prensa, hasta de lo que opinó el propio gobernador, Roberto Borge.

“Me parece que tenemos, ante cualquier cosa, cumplir con la ley y eso es lo que voy a ver, porque mi instrucción fue que se certificara cómo estaba esta persona (Fernanda García) en específico, porque fue un conjunto de personas. Se certificara si no daba positivo a alguna sustancia prohibida, su salud cómo se encontraba, para que después no vaya a ser que nos la volteen”.

Ayer casi al mediodía dijo que estaba en espera del parte oficial, porque en todo caso eso (la libertad) debió determinarlo una autoridad judicial o, en su defecto, un juez calificador que bien tendríamos facultades para determinar en todo caso si se consignaba o no.

¿Hay tráfico de influencias en este sentido? Se le inquirió.

“No, porque ni siquiera es una instancia nuestra. En todo caso, entiendo la necesidad de brindar, valga la expresión, el apoyo que se nos solicitaba, al presidente magistrado. Pero insisto, sin que esto nos exima de la responsabilidad, había solicitudes de prestar ese apoyo, inclusive por parte del gobierno del estado”, justificó.

Fuente: Por Esto

Categories: Política