Creciente repudio a Edith Mendoza Pino
En dos meses de administración, la presidenta Edith Mendoza Pino ha cosechado el repudio de los ciudadanos que el pasado 4 de julio la favorecieron con su voto, al grado que se han recolectado más de 5 mil firmas para solicitar ante el Congreso del Estado su remoción del cargo, se presenta una desbandada de funcionarios, se han iniciado denuncias por despido injustificado y por agresiones en contra de deportistas y taxistas. —Tal como se esperaba, a los pocos minutos de asumir el cargo el pasado 9 de abril de 2011, la alcaldesa colocó en varios puestos clave a funcionarios provenientes de Playa del Carmen o Chetumal, tal es el caso de Juan Carlos Santana Ravelo, a quien presentaron como general retirado para ocupar la Dirección General de Seguridad Pública, Tránsito y Bomberos, cuando se trata de un ingeniero agrónomo, mientras que en la Contraloría Municipal, colocó a Carlos Daniel Pool Cauich, títere de Ramón Caamal, uno de los principales allegados a la alcaldesa, pero incapacitado para ocupar el cargo, ya que enfrenta una demanda penal y en Tesorería Municipal, designó a Genny Yasmín Masa Sánchez, licenciada en Educación, pero con nula experiencia en la administración de recursos municipales.
Con esta acción, Mendoza Pino no cumplió con los acuerdos establecidos con diferentes grupos de priístas, empresarios y organizaciones sociales, quienes la apoyaron económicamente durante su campaña y cuyos integrantes esperaban ocupar importantes cargos en la presente administración municipal.
Al día siguiente, Edith Mendoza Pino, inició una verdadera “cacería de brujas” en contra de los trabajadores de la presidencia municipal que fueron allegados a Marciano Dzul Caamal, de tal manera, que puso a disposición de la Dirección de Recursos Humanos a más de un centenar de personas y a otro grupo, especialmente secretarias y trabajadores de la Dirección de la Juventud y el Deporte, las canalizó a un cuartucho de la Dirección de Servicios Públicos Municipales, ubicado a un lado de la Expo Feria, en donde les exigían que lavaran sanitarios o barrieran las calles, con el propósito de humillarlos y obligarlos a renunciar de manera voluntaria, sin recibir la indemnización que establece la ley.
Duro contra el bolsillo
de los trabajadores
A pesar del descontento que generó entre la ciudadanía y los trabajadores municipales el “Revanchismo Político” que llevaba a cabo Edith Mendoza Pino, la bomba estalló el 30 de abril, ya que durante el pago de la quincena se anunció que se aplicaba un descuento en los salarios, ya que muchos estaban ganando por arriba del tabulador, de tal manera que algunos únicamente recibieron entre mil y mil 500 pesos de sueldo.
Ante esta situación, el dirigente del Sindicato de Trabajadores de la presidencia municipal de Tulum, Audomaro Solís Pacheco, anunció que se interpondría una demanda colectiva ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje, ya que se afectaron los derechos de los empleados, la cual fue recibida en Chetumal, el 6 de mayo de 2011.
No obstante, la promesa de que en los días siguientes se completaría el sueldo, esto no sucedió, ya que de acuerdo con Edith Mendoza Pino, el ex presidente municipal, Marciano Dzul Caamal había dejado en números rojos las arcas; sin embargo, éste le comprobó que cuando se llevó a cabo el proceso de entrega-recepción de la Tesorería Municipal, había en diferentes cuentas bancarias la cantidad de 23 millones 453 mil 526.06 pesos y pendientes por cubrir a proveedores alrededor de 10 millones, de tal manera que recibieron la administración con más de 13 millones de pesos.
Primero revanchismo político
y luego agresiones físicas
Durante el resto del mes de abril, continuaron los dimes y diretes entre los integrantes de la pasada administración, funcionarios municipales, así como organizaciones sociales y civiles; sin embargo, ante la incapacidad de conciliar para controlar el descontento, la alcaldesa ordenó agresiones en contra de la ciudadanía.
El primer caso ocurrió el 19 de mayo, cuando un grupo de taxistas realizaba un recorrido pacífico a bordo de sus unidades cuando de repente un grupo de elementos policíacos descendieron de una patrulla y cortando cartucho les apuntaron con armas largas, situación que estuvo a punto de generar un enfrentamiento entre ambas partes, ya que más de 200 operadores se reunieron en el Bulevar Tulum para apoyar a sus compañeros, generando un caos vehicular y una mala imagen de este destino turístico para los visitantes que circulaban por la principal vialidad de Tulum.
Después de casi una hora de enfrentamientos verbales entre taxistas y policías, se acordó que continuara el recorrido, pero ante la gravedad del caso, un grupo de operadores acudió a interponer una queja ante Francisco Javier Xiu Manzanero, visitador adjunto de la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo en Tulum.
Sin embargo, la agresión más grave por parte de la policía municipal, ocurrió durante la tarde del 21 de mayo, cuando alrededor de medio centenar de elementos acudieron a desalojar a un grupo de deportistas que jugaban futbol rápido en la cancha municipal.
Con lujo de violencia, los policías sacaron del campo a los jugadores, al árbitro, así como a familias que se encontraban en las gradas presenciando el partido, en donde agredieron a una joven madre que llevaba a un niño en brazos, así como a Nohely Olivares, quien se encontraba tomando fotos y filmando las incidencias del partido, a quien pretendieron quitarle las cámaras.
Al acudir en su auxilio, la madre de la fotógrafa también resultó agredida, ya que pretendían detenerlas, razón por la cual un grupo de mujeres policías les propinaron golpes en diversas partes del cuerpo.
Tras el desalojo ordenado por el “subdirector” de la Dirección de la Juventud y el Deporte, Juan José Elías Moguel, las agredidas acudieron ante el agente del Ministerio Público para denunciar agresiones, abuso de autoridad y otros cargos en contra del director general de Seguridad Pública, Tránsito y Bomberos, Juan Carlos Santana Ravelo, para lo cual se inició la averiguación previa 468/2011.
De igual manera, Nohely Olivares, informó que al ser ciudadana norteamericana, entregó una carta en la embajada de Estados Unidos para denunciar los hechos, la cual fue remitida también al consulado de esa nación en Mérida, por lo que en los próximos días, el gobierno de Barack Obama emitirá su punto de vista al respecto, lo cual es una mala imagen para Tulum en el vecino país del Norte.
El pueblo se levanta
Ante todas estas arbitrariedades cometidas por la presidenta municipal, Edith Mendoza Pino, los ciudadanos del noveno municipio decidieron organizarse para evitar mayores abusos, por lo que se inició un proceso de recolección de firmas para solicitar al Congreso del Estado su remoción del cargo y se nombre a un Concejo Municipal que se encargue de llevar a cabo otro proceso electoral.
Javier Flores Flores, integrante del grupo de ciudadanos que lleva a cabo esta labor social, indicó que hasta la semana pasada ya se habían recolectado más de 5 mil firmas, lo cual es una muestra del gran descontento que existe entre los tulumenses por el mal gobierno que encabeza Edith Mendoza Pino.
Señaló que en las próximas semanas, los ciudadanos, debidamente asesorados por un grupo de especialistas, entregarán el documento correspondiente al presidente de la XIII Legislatura del Congreso del Estado, Eduardo Espinosa Abuxapqui, para solicitar la remoción de Edith Mendoza Pino, lo cual representará un hecho sin precedente en la historia de Quintana Roo.
Desbandada de funcionarios
Ante el negro panorama que se vislumbra para Tulum en los próximos meses, han sido cuatro directores de área que han decidido abandonar el barco, presentando su renuncia con carácter de irrevocable, argumentando problemas personales o condiciones poco favorables para ejercer su trabajo.
El primero en dimitir al cargo el pasado 18 de abril, fue el director de Protección Civil, Lucio Salvador Arguea, quien explicó que durante los pocos días que estuvo al frente de la dependencia fue motivo de difamaciones por parte de las regidoras, Silvia Lugo Flota, del Partido Acción Nacional y Elizabeth González Martínez, quienes pretendían colocar en el cargo a Jessica Jacqueline Martínez Barrios, lo cual finalmente lograron.
De igual manera, durante un enfrentamiento verbal entre el regidor perredista, Alonso Ventre Sifri y la presidenta municipal, Edith Mendoza Pino, ocurrido a finales del mes de abril, ésta decidió despedir como director de Desarrollo Económico a Luis Carrillo, recomendado del representante popular, ya que no cumplía con el perfil para ocupar el cargo.
Durante los últimos días del mes de mayo, presentó su renuncia “por motivos personales”, la directora de Recursos Humanos, Marisol Canto Celis, al igual que la directora de Desarrollo Económico, Elena Jiménez González, quien tuvo problemas con otros funcionarios y decidió ya no continuar en el cargo.
Fuente: Por Esto
Categories: Política