La llegada de la PFP no necesariamente significa calma
…Ya en ocasiones pasadas se ha dado los conflictos entre las diferentes policías, ya sean por arrebatarse los arrestos entre ellos, por simplemente llevarse el crédito o hasta por supuestamente defender a sus protegidos.
El fin de semana pasado el crimen organizado realizó su 27° ejecución en lo que va del año. Las investigaciones señalan que los sicarios tenían como objetivo al cubano Juan Carlos Reyna Molas quien fue localizado, pero logró escapar de los criminales quienes posteriormente localizaron a su hermano Maximiliano Reyna Molas y le dieron muerte, al parecer en venganza.
La víctima de 43 años de edad se encontraba en un estacionamiento del mercado de artesanías Coral Negro de este destino turístico en el interior de su vehículo Matiz, con placas de circulación UVP 63-44, cuando recibió el disparo de una pistola .38 súper, en el hombro izquierdo, y en un sentido diagonal atravesó vísceras causándole la muerte.
La ejecución del cubano que vivía en la Isla Dorada de la Zona Hotelera de uno de los destinos más caros del mundo, o sea Cancún y que supuestamente se dedicaba a la venta de bisutería fina más la amenaza de muerte a elementos de la PFP destacados en el aeropuerto de este mismo destino turístico, levantó tremenda alarma en casi todos los sectores sociales.
Posterior a todo lo anterior; en punto de las 13:20 horas de este lunes, llegó a Cancún, vía carretera, el convoy de 200 elementos de la para reforzar la seguridad en este destino turístico y la de sus compañeros. A las 20:30 horas, ya estaban instalados en la Guarnición Militar, en donde tendrán su centro de operaciones. Luego hicieron rondines en la Zona hotelera.
Cabe mencionar, que alrededor de las 14 horas de este mismo lunes, sorpresivamente efectivos del Ejército Mexicano asignados a la Guarnición Militar de Cancún, montaron el retén a escasos 100 metros de la entrada al hotel Moon Palace, en dirección hacia Cancún. Este retén se dio tras el arribo de los más de 200 elementos de la PFP.
Y ya sabrá estimado lector, sobre la llegada de los “pefepos” tanto autoridades como políticos y empresarios dieron muestra de tranquilidad y la voz de “ya era hora”, demandaron un combate afectivo a la criminalidad.
Yo les recomendaría no ponerse tan cómodos en sus laureles, ya que en ocasiones pasadas se ha dado los conflictos entre las diferentes policías, ya sean por arrebatarse los arrestos entre ellos, por simplemente llevarse el crédito o hasta por supuestamente defender a sus protegidos.
Todos esperamos que la llegada de los “pefepos” traiga la calma, pero no necesariamente puede ser así; puede haber más balazos y más bajas. Sólo esperemos que al final del día “las aguas agarren su nivel” y dejen fuera de su marejada a quienes ganancia no obtienen de esto.
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