Súper ligas y súper comanches vienen, pero los malos siempre ganan o se pelan.
La sociedad ha sabido sobre la llegada de los “pefepos”, los “fepas”, los “afis”, los dragones, los tigres y otros grupos combatientes de la delincuencia y el crimen organizado así como la fiscalía especializada contra el narco, contra el pandillerismo, contra la prostitución infantil y contra las sexo-servidoras etc. etc. etc; también se ha escuchado sobre la llegada de súper comandantes con claves como: el “rayo”, el “águila” el “hierro” el “puma volador” el “dragón vengador” y otras claves que más bien parecen fueron sacadas de una película del “Santo, el Enmascarado de Plata” pero…
Lo cierto, lo palpable es que nadie ha dado un resultado que respalde las palabras de las autoridades y gobernantes, quienes se llenan hasta el empacho en decir que están combatiendo eficientemente la inseguridad en Cancún. Ninguno de los dichosos grupos o fiscalías le ha dado ni siquiera un “tope borrego” a un “gran jefe”.
Más bien se especializan en atracar los sábados al medio día a los maestros de la mezcla y el alambrón, cuando estos salen de las constructoras para irse a tomar “las tres de regla” y también se ha sabido que son “rete bien guenos” para pedirle su mochada a las “reinas del talón” y a delincuentes menores; pero no se ha sabido un solo buen golpe al crimen organizado.
Cada vez que se sabe por los medios de comunicación sobre un nuevo ejecutado o “levantón”, las autoridades se refritean el viejo discurso de que ya tienen su móvil pero que no lo pueden decir porque esto “entorpecería las investigaciones” y cuando por la presión mediática, presentan a un responsable es bajo la figura del “presunto”. La cual, se define dos o tres meses cuando el juez lo libera por falta de elementos.
De los pocos arrestos o decomisos que han logrado “pegar” es gracias a las traiciones o guerras entre los criminales mismos. O porque la sagrada coincidencia socorrió a los señores gendarmes.
La militarización en Cancún es inminente, esto gracias al pésimo trabajo policial de las autoridades locales. Y quien no deja de sorprender es el procurador estatal, Bello Melchor, pues a pesar de sus nulos resultados contra la delincuencia sigue en el cargo.
Ciertamente todo lo anterior parecerá un poco ambiguo y nada objetivo, pero lo también muy cierto, es que esta es un sentir muy popular entre los cancunenses.
Y ciertamente ningún ciudadano espera que la delincuencia se erradique por completo, pero sí, que al menos, de vez en cuando las autoridades aparenten que nos cuidan.
Por favor señores autoridades ya échenle ganas ¿no? O al menos pónganse a estudiar o de “perdiz” contraten T.V por cable para que vean las series detectivescas y les roben uno que otro truquito.
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