Premio al deseo de superación

Abr 20, 2008

En el pasado, un futbolista debía, o le hacían creer, que tenía que abandonar cualquier actividad distinta al balompié, ya que sólo así podría concentrarse en su carrera y triunfar. En la actualidad, la mentalidad es otra, y un ejemplo claro de esto es el mediocampista del Cruz Azul, Gerardo Torrado, quien afirma: “Hay que ser realista, como profesionales del fútbol tenemos mucho tiempo libre, y hay que aprovecharlo”. /// Por: SAM Luna

Hace algunos años, Gerardo cargó su mochila y se fue a probar suerte en el fútbol europeo. En ese lapso logró ser convocado a la Selección Nacional que participó en el Mundial de Japón y Corea 2002, además de jugar en cuatro equipos del balompié español.

"Cualquier momento es ideal para proponerse estudiar, no es complicado, lo he hecho durante toda mi trayectoria. En España llevé la carrera de mercadotecnia cuando estuve en el Tenerife (en las Islas Canarias), en el Polideportivo Ejido (región de Almería) y en el Sevilla. Hay espacio para todo en el fútbol; si puedo descansar, convivir con los compañeros y practicar, ¡claro que puedo tener tiempo para estudiar, leer y mandar mis trabajos!”.

Su familia

Gerardo dejó familia y amigos por buscar el sueño de triunfar en el viejo continente, así que no se se doblega fácilmente. “Cinco años en Europa, alejado de todos tus seres queridos, te hacen valorar lo que tienes, pero también te hacen ser fuerte y, poner en claro tus objetivos”.

Ahora sus metas están bien marcadas: “Mi familia, mi papá, mi mamá y mis hermanas, siempre me han inculcado que si quiero hacer algo, lo tengo que hacer bien y entregarme al 100%. Cuando decidí ser futbolista, mi papá me pidió ser de los mejores, y creo que no lo he defraudado; como estudiante me he tardado, pero nunca he abandonado algo que he empezado”.

La vocación de Gerardo va más allá, hay algunos futbolistas que son licenciados en Derecho, en Administración de Empresas y otras carreras, pero nunca han ejercido. Tienen el título colgado en la pared, junto a sus trofeos: “La carrera del futbolista es corta. En mi caso, digamos en diez años (tiene 26) cuando me retire, espero poner en práctica mis estudios. Nunca sabes lo que te depara la vida. Y el estudio, el grado académico, te servirá para lo que viene. La administración de negocios puede estar ligada al balompié”.
Deseos de superación.

Puede decirse que Torrado es la cabeza de una nueva generación de futbolistas que no se conforma con la fama y el dinero. Él quiere superarse: “En México tenemos hambre de triunfo pero también de aprender, de salir a la vida mejor preparados. Siento que el futbolista mexicano, y también el europeo, está preocupado por su imagen, porque dejen de llamarlo ignorante y busca salir adelante por el bien propio y el de su familia. Porque no todo es el fútbol, no. La vida sigue, no obstante que el árbitro haya pitado el final de un partido”.

“Somos buenos, seamos mejores”.
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