Una mujer que cruza los cielos

Jun 7, 2008

POR: NATALIA Bojorge /// Mónica Uranga es campeona nacional de parapente, directora de una empresa, esposa y madre de dos hijos. Su pasión es vivir los retos en el aire. Ella está cercana a ser un súper héroe, atraviesa las nubes, y sus hijos la despiden con entusiasmo: “¡Adiós mamá nos vemos cuando aterrices!”, le regalan un beso y esperan ansiosos su regreso para escuchar los relatos de su travesía.

Ella es madre de Camila de siete años y Korel de cuatro, reconoce que sus hijos cambiaron su manera de vivir y enfrentar el riesgo que la práctica de este deporte implica, sin embargo, su pasión por volar está más viva que nunca por que su espacio profesional le permite encontrarse consigo misma y conocerse como ser humano. “Soy piloto de parapente pero también soy madre, esposa y directora de la empresa Carsolio Empresarial, la cual se dedica a ofrecer capacitación con retos en la naturaleza; todo esto me define como persona y van conmigo cuando soy una u otra, es parte de mi filosofía de vida”.

Aunque su manera de ver el reto y vivir el peligro cambió con el nacimiento de sus hijos, por su mente no pasa abandonar el deporte de su vida: “Volar me conecta, mis sentidos se agudizan y me vuelvo muy receptiva a los olores y sensaciones, en una frase me siento parte de la naturaleza”.

Más allá de sentir la soledad mientras vuela, se convierte en un momento de satisfacción porque le da la oportunidad de asimilar la vida de otra manera, de valorar y de agradecer a su familia el hecho de que compartan con ella esa pasión por el aire. “Mi familia me da una nueva perspectiva, cuando estoy volando llevo a mis hijos en la mente y eso me hace enfrentarlo todo más acompañada”.

Para Korel y Camila el que su mamá se ausente por algunos días no representa un conflicto, esta forma de vida es la que conocen, aman, aceptan y comparten alegremente con Mónica, y aunque ella aún no ha vivido la experiencia de volar con sus pequeños, ellos ya lo han hecho al lado de su padre, Carlos Carsolio.

Con su pareja comparte una dinámica muy natural que es el gusto por los deportes extremos, él lo entiende y vive con la misma intensidad que ella. Así, el esfuerzo personal se une con el apoyo, la comprensión y el deseo de cada uno de los integrantes de su familia de verla triunfar en el aire.

Su ejemplo, demuestra que es posible ser exitoso tanto en lo profesional como en lo familiar, si se vive con pasión, compromiso y esfuerzo cada día.

“A favor de la paz, por un México Unido”.
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