El mutante peje-tucán

Sep 30, 2004

Por Alberto Veana

El estado de Quintana Roo ha sufrido el embate de numerosos huracanes, pero el más letal en especial para Cancún es el "maremoto verde", tal como se hacía llamar en campaña para la alcaldía el mismo Juan Ignacio García Zalvidea, y quien amenaza en convertirse de nivel diez si llega a la gubernatura, esto en caso de que su capital económico se lo permita.

El huracán Chacho se ha convertido en un cáncer de impunidad y prepotencia que lesiona irreversiblemente al municipio cancunense, de tal forma que en lo futuro, se necesitarán a mínimo tres alcaldes honestos para recuperar lo perdido.

O sea, que estamos "pelas".

¿De qué partido saldrá un alcalde honesto y sin facturas que pagar?

Chacho era la ilusión de muchos para que diera fin a las prácticas de corrupción priísta, pero no fue así, sino que las superó.

¿Los quintanarroenses recordarán las garrafales barrabasadas que cometió el mutante peje-tucán en Cancún? ¿O tal vez se vuelvan a dejar engañar y en el peor de los casos, volver a venderse por doscientos pesitos?

Esto el tiempo nos lo responderá, pero en caso de ser así, que pobres de memoria somos los quintanarroenses y más pobres económicamente seremos.

¿Por qué? somos un estado que simbióticamente vive del turismo, y lo que afecte a uno, afectará a todos. Y si Chacho ya quebró a Cancún, quién nos garantizará que no lo hará con Quintana Roo.

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