Bálsamo para el alma

Jul 21, 2008

POR: Ma. Evangelina Saucedo Flores ///
El ser humano ha buscado diversas vías para alcanzar la paz y sortear el sufrimiento. Los griegos, ya advertían tres rutas para lograr esta cruzada, representadas por sus dioses: Apolo, que personifica la inteligencia, la luz de la razón; Venus poseedora del amor, que alumbra el camino cuando es oscuro, peligroso o difícil; y Saturno, el dios del tiempo.

Sin embargo, como menciona el doctor Javier Romero Aguirre, en el libro Las siete palabras, no importa el motivo por el cual se encuentre sumergido en la intranquilidad o desasosiego, considera que se puede recobrar la paz interior, a través del perdón.

La realidad es que la energía que se consume en guardar la ofensa o agravio, implica un enorme desgaste, que deteriora la salud física y mental de la persona. Cultivar resentimiento y atarse a fantasías de destrucción, encadena e inmoviliza, obteniendo como resultado, vivir sumido en una gran frustración, que puede manifestarse en estados emocionales como la ira o la tristeza y ocasionar heridas, en los seres que nos rodean. Por ello, soltarse de esas cadenas, es favorecedor para uno mismo y la familia.

El especialista considera el perdón, como un acto de autoliberación personal, sobre todo cuando se confiere para sí mismo. Al alcanzarse, se logra generar sosiego e implica un profundo amor hacia la propia persona.

Recuerde, nunca es tarde para conseguir esta paz interna. El primer paso es examinar algún suceso que le moleste desde la intimidad; o solicitar apoyo con algún especialista, si se encuentra deprimido o siente que es desbordado por la ira. Asuma que este proceso exige serenidad y sabiduría. Lo cual exige advertir sin apasionamiento, los hechos concretos que pueden estar ocasionando daño interno y provocar desasosiego al continuar archivando rencores y agravios.

Si decide iniciar el camino hacia logro de la paz interna, puede seguir los siguientes pasos:
• Detectar que le dejó satisfecho y que no.
• Reflexionar sobre los logros que ha realizado a lo largo de su vida.
• Repasar con serenidad los acontecimiento que le ocasionan encono y le lastiman.
• Abrirse a la posibilidad de sanar las heridas abiertas.
• Observar los acontecimientos colocándose en el lugar de quién le ofendió.
• Mantener los lazos familiares abiertos y solicitar apoyo.
• Recuerde en todo momento, que somos seres imperfecto sujetos a equivocarnos.

Abra la puerta al camino del perdón y la reconciliación consigo mismo, utilice la compasión y la sabiduría que el tiempo le ha legado. Trabaje sus pendientes y continúe siendo útil, recobre la paz. Abra caminos que le hagan crecer en su espiritualidad. Recuerde que el mejor instrumento para conseguir la paz interna: el bálsamo llamado perdón.

Talleres y orientación: Asociación Mexicana de Tanatología, A.C. teléfono: 5575-5995
www.tanatologia-amtac.com, Talleres: perdón y culpa
Dr. Javier Romero Aguirre, Las siete palabras, como disminuir el dolor y el sufrimiento, editorial LESA.

“A favor de la paz, por un México Unido”.
www.sermexico.org.mx

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