México y sus mexicanos corruptos
Por Alberto Veana
Los mexicanos somos una sociedad caníbal y morbosa, una sociedad que el mal ajeno nos reconforta, que al no poder igualar una buena posición ya sea económica o social perjudicamos a la del prójimo. Una sociedad que emana gobernantes como "el Chacho" o como Hendricks Díaz; ellos son un claro ejemplo de lo que somos la mayoría de los mexicanos.
Ni Joaquín Hendricks Díaz, gobernador de Quintana Roo, ni Juan Ignacio García Zalvidea, alcalde de Cancún, son extranjeros, son tan mexicanos como el "sope" o el chile habanero, pero eso no les impidió que una vez en el poder se hayan olvidado del pueblo, es más, con una voracidad canivalezca se comen a los quintanarroenses.
Según historias escuchadas por un servidor, nuestro actual gobernador JHD, al igual que se antecesor MVM el hoy reo número 1074 en Almoloya, son de cuna pobre, ambos obtuvieron sus estudios con mucho esfuerzo personal, por falta de recursos económicos.
Por parte de los García Zalvidea, se sabe que llegaron al estado hace poco más de 15 años y empezaron a trabajar como vendedores de tiempos compartidos y hoy son hoteleros de gran poder económico. Estos actores políticos tienen esto en común, pero lo que más los iguala a unos con otros, es que una vez que llegaron al poder, se les olvido de donde vienen.
Se olvidaron de cuando se codeaban con los pobres. Y esta característica en nuestros políticos es en todo México. Cuántos senadores, diputados federales y locales tenemos, sin contar a nuestros funcionarios. Todos son mexicanos y la mayoría son corruptos.
Es así como estos ejemplos demuestran que no importa de que nivel socio-económico o de que religión emanen nuestros gobernantes, todos son cortados por la misma tijera.
Esta es mi humilde opinión y espero que a nadie ofenda, pero también propongo para que a largo plazo nuestra sociedad mejore, que a nuestra juventud: hijos, hermanos primos, sobrinos o amigos les enseñemos el habito de informarse, porque para colmo también somos una sociedad que no lee los periódicos.
Sí entre los cinco periódicos que tenemos en el estado venden cincuenta mil ejemplares diarios es pensar positivo, ya que en Quintan Roo somos más de un millón de habitantes. Y si a esto le sumamos que pagan más los que quieren ocultar la verdad de los que deben darla a conocer, pues estamos bien fritos.
Y es que si hablamos de corrupción, en la casa del periodista también la hay, así como en la del abogado que vende su caso o la del doctor que practica abortos clandestinamente, y ni hablar de los pastores o curas que lucran a costas de sus feligreses.
¡Vamos México! que este Septiembre no recuerde quienes verdaderamente somos.
@ Viernes 03/08/04
Categories: La Columna, Política