Qué haber si ahora sí cuaja

Ago 14, 2008

Muy bien, en este espacio le solicitamos a los señores “autoridad” que mientras cabildean, vayan y clausuren esas plumas por estar violando la ley. Y que no le hagan más al cuento, pues todo mundo sabe que Eleazar Martínez no se manda sólo; es decir, tiene un complice más arriba.

Aunque tratamos y tratamos de no hacerlo, la actual administración municipal que “dizque dirige” Gregorio Sánchez no da para hablar y escribir de otra cosa que no sea corrupción, nepotismo, negligencia y prepotencia entre otras barabridades de este tipo.

Por ejemplo: En la administración pasada la sociedad libró y “ganó” una batalla contra los empresa-urios que nos querían atracar y ultrajar a despoblado con eso del cobro de estacionamiento en las plazas comerciales y en todo tipo de lugar comercial que así lo gestiona$$$e ante nuestros honorable$ funcionario$.

Sin embargo, los empre-saurios dueños de la plaza comercial “Paseo Cancún” hoy vuelven a la carga y aprovechan la corrupción que impera en esta “nueva” administración municipal. Se amafíaron con un funcionario para abusar de la sociedad y de un día para otro, empezaron a cobrar el estacionamiento para sus propios clientes.

La ley dice que todos los establecimientos comerciales le deben otorgar a sus clientes dos cajones de estacionamiento por local y que tal vez, los posteriores los podrían cobrar; pero muchos gandallas quieren cobrar estacionamiento sin cumplir primero con la ley.

El artífice de este gandalla proyecto contra la ley y la sociedad, es el funcionario municipal vitalicio, Eleazar Martínez, que en esta administración “dizque” trabaja como director de transporte y vialidad.

Y el alcalde como los regidores coinciden en que Eleazar Martínez, concedió este permiso adjudicándose poderes que no le corresponden y que van a revisar el problema para solucionarlo.

Muy bien, en este espacio le solicitamos a los señores “autoridad” que mientras cabildean, vayan y clausuren esas plumas por estar violando la ley. Y que no le hagan más al cuento, pues todo mundo sabe que Eleazar Martínez no se manda sólo; es decir, tiene un complice más arriba.

Categories: La Columna, Política