Y tú, ¿discriminas?
POR: Carlos Torres /// ¿Te has puesto a pensar si discriminas a alguien? La palabra ha estado de moda en los últimos años y de tanto que la escuchamos, a lo mejor ya nos empezamos a cansar. Martha Rebeca Herrera Bautista, profesora-investigadora de la Dirección de Antropología Física del Instituto Nacional de Antropología e Historia (DAF-INAH) dice que “ésta empieza al dar un trato distinto a una persona, tener una actitud indiferente o desinteresarnos por sus objetivos”.
De repente vemos pasar a nuestro lado a alguien que conocemos sin interesarnos en sus problemas. Entonces, "comenzamos a ponerle trabas a la convivencia social, y olvidamos que la solidaridad es un valor necesario para impulsar cambios sustantivos en las relaciones sociales que generen una comunidad armónica", agrega la antropóloga.
Para generar esos cambios sustantivos entre los individuos, necesitamos ponernos en los zapatos del otro para saber qué piensa y convivir en un ambiente de armonía que nos lleve al progreso común. Es tan fácil como recordar que todos tenemos derecho a opinar de forma distinta y que gracias a esa pluralidad, nos reconocemos como seres humanos capaces de convivir con las diferencias.
¿Te acuerdas de las últimas cifras que publicaron la Secretaría de Desarrollo Social y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación en la Encuesta Nacional sobre Discriminación? Recordemos algunas de éstas: nueve de cada diez mujeres, personas con discapacidad, indígenas, homosexuales, adultos mayores y personas pertenecientes a minorías religiosas opinan que sufren discriminación por su condición. También el cuarenta por ciento de los encuestados dijo que los adultos mayores son el grupo más vulnerable en México. Imagínate cuántas personas padecen esta situación y de qué tamaño es el problema del que habla Martha Herrera Bautista.
"Develar y reconocer el reto es el primer escalón para enfrentarlo", afirma la investigadora. A pesar de las cifras de la Encuesta, hay que recordar que en los últimos años hemos dado pasos jurídicos en la promoción de una cultura de inclusión. Durante 2001, se reformó el primer artículo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que prohíbe "toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las capacidades diferentes, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas". La reforma ha sido una de las grandes conquistas en materia de derechos sociales y tal vez, nos convendría ponernos a tono con la modernidad social.
Para finalizar, la experta afirma: "Reconocernos diferentes con derechos sociales equitativos es parte del reto que debemos enfrentar como sociedad en los próximos años".
Hemos dado pasos importantes en la promoción legal de la no-discriminación, y por fortuna, el fenómeno se ha revertido gradualmente, pero todavía falta mucho por hacer. Ahora, nos toca a cada uno de nosotros ser empáticos con los demás y encontrar en cada diferencia una oportunidad de crecimiento. Si nos abrimos para conocer al otro, seguramente nos encontraremos con una riqueza incomparable.
¿Te interesa leer más sobre el tema? Te recomendamos el libro El derecho a no ser discriminado entre particulares, La no discriminación en el texto de la Constitución mexicana (Colección estudios número 3, Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, 2006), de Miguel Carbonell, profesor de la Facultad de Derecho de la UNAM.
“A favor de la paz, por un México Unido”.
bojorge@mexicounido.org.mx
Categories: Política