Autoestima, tu éxito personal

Sep 29, 2008

¡Eres un tonto! ¡Cuántas veces te he dicho lo que tienes que hacer y no entiendes! ¡Tu hermano mayor sí que sabe hacerlo todo, pero tu eres un inútil! ¡Si te sigues portando así ya no te voy a querer!

¡Me avergüenzas delante de los demás ¡¡eres muy torpe, siempre tiras las cosas¡ ¡Cállate, solo dices tonterías!

Estas frases son muy comunes en las familias donde no se les da importancia a la Autoestima de los hijos, y como resultado tenemos ciudadanos poco productivos; delincuentes enojados consigo mismo con la vida y la sociedad.

Pero veamos ¿Qué es la Autoestima? Hay varias definiciones pero personalmente prefiero la que nos da Virginia Satir, quien fue Psicoterapeuta Familiar:

La Autoestima son los sentimientos, emociones opiniones e ideas que las personas tienen de si mismas; es un concepto, una actitud, un sentimiento, una imagen y está representada por la conducta.

De acuerdo como nosotros nos conducimos en la vida, demostramos lo que pensamos y sentimos de nosotros mismos.

La autoestima es la capacidad de valorarnos y tratarnos con dignidad, amor y realidad,

Es un bien que deseamos desarrollar para nuestro mejor funcionamiento, es también una herramienta para vivir mejor.

La auto imagen es una programación mental que fue aprendida en nuestra infancia, por los mensajes (negativos o positivos) que vinieron de los adultos que nos rodearon, quienes a su vez recibieron la misma información la cual se va repitiendo de generación en generación.

El bebé depende por completo de las experiencias de otras personas; así como de los mensajes sobre el valor que tiene como ser humano.

Durante los primeros 4 años, la autoestima del niño quedará conformada casi exclusivamente por el estilo de vida de su familia, después que inicie sus estudios escolares, recibirá otras influencias, sin embargo, lo que haya aprendido en el ceno familiar, será determinante en el valor que se tenga como persona en su vida futura.

“Cada palabra, tono de voz, expresión facial, ademán o acto de los padres, le están enviando al infante un mensaje de autoestima que se verá reflejada mas tarde en su conducta”.(Virginia Satir, 1989)

Los niños que crecen sabiéndose valiosos, se desarrollan en un ambiente en el que se pueden apreciar las diferencias individuales, donde el amor se manifiesta sanamente, los errores sirven de aprendizaje, la comunicación es abierta, las normas flexibles, la responsabilidad se da con el ejemplo y la sinceridad es practicada; así se sienten bien consigo mismos y en consecuencia son personas amorosas, saludables y competentes.

Los hijos de familias conflictivas, viven en la incertidumbre debido a la falta de límites y no saben a que atenerse. Entre los miembros se da la comunicación torcida, la crítica por sus diferencias, castigos por los errores y no hay experiencia alguna en el aprendizaje de la responsabilidad. Todo ello los hace sentirse inútiles, se odian así mismos y a la sociedad, se vuelven delincuentes y presa fácil de manipuladores que les ofrecen pertenencia a cambio de conductas antisociales.

Los padres son los arquitectos de las familias, por eso es importante hacer una evaluación periódica sobre sus creencias y valores, ya que de ellos depende, en mayor parte, la forma de vida que adoptarán sus hijos.

Categories: Política