Los camaleónicos Chacho-Canchcé
Villegas y la moda de temporada con las casas de “gestión social” /// Para Chacho la moda entrante es tricolor /// como buenos políticos, lo único que han hecho es reforzar la corrupción y la impunidad política que impera y desgracia al estado /// Esperemos que de ambos historiales la sociedad no se olvide
En estos días, cuando más cerca estamos de la rifa de los huesos legislativos, los aborazádos políticos empiezan a lanzar su publicidad por diferentes medios y con diferentes pretextos; el más socorrido últimamente es el de promover la famosa oficina de gestión ciudadana. –Una oficina inexistente o en el mayor de los casos inoperante, porque nada más la instalan de pura pantalla.
Y quien ahora está promoviendo su casa de dizque gestión social denominada “Unidad Familiar Quintanarroense por un mejor Cancún” es la ex diputada local Marybel Villegas Canché; quien aceptó que anda a cien pintando bardas, pero jura y perjura que sólo es en apoyo y beneficio de los cancunenses. Que no hay ningún interés electoral.
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Otro camaleónico dizque político que no tiene para cuando dejar de jorobar a la sociedad (porque otra cosa no ha hecho) es el ex alcalde de Cancún Chacho. Fíjese mi estimado lector, que ahora dice que posiblemente se enliste en las filas del PRI, esto con miras a los próximos comicios.
Lo jorobante de este caso, es que antes decía que el PRI era el más malo de todos los males de Quintana Roo. Primero lo acusó de querer robarle la elección, luego de cerrarle “el paso de agua” a su pésima administración y luego lo responsabilizó de su ingreso al “fresco bote”. Y tal vez sea cierto o tal vez no, pero la acusación la hizo,
Y ahora con toda la incongruencia habida y por haber, resulta que ya quiere ser priísta — recordemos que al camaleónico Chacho sólo le falta ponerse el uniforme del tricolor.
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Esperemos que de ambos historiales -Maribel y Chacho- la sociedad no se olvide, que recuerde como ambos han prometido que lucharán por el pueblo; pero que como buenos políticos, lo único que han hecho es reforzar la corrupción y la impunidad política que impera y desgracia al estado.
Esperemos que la sociedad ya haya aprendido a usar algo que se llama “voto de castigo”. Que no importa la clase social que los haya parido, o la religión de la que sean curas, pastores o rabinos; el político por naturaleza es corrupto y transa.
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