Chacho al fin, es inhabilitado

Mar 14, 2005

No podrá ocupar un cargo como servidor público durante los próximos 20 años. Y la sindico Paola Martínez se ganó 17.

Se dice que
nunca importa cuanto corras, porque tu destino siempre te alcanzará.
Y también
se dice que nuestro peor enemigo, puede ser uno mismo. 

Finalmente
el Congreso del Estado de Quintana Roo se dio el gusto y armó al Gran Jurado,
en el que por unanimidad se aprobó la inhabilitación para que Juan Ignacio
García Zalvidea, alias el Chacho, no pueda ocupar un cargo como servidor
público durante los próximos 20 años. Y por la misma sanción, también se le
dieron 17 años a la sindico municipal Paola Martínez.

El
veredicto se dio ayer ante la ausencia de los tres diputados de la fracción
perredista. Por lo tanto, la inhabilitación fue aprobada con 18 votos, quedando
fuera los cuatro legisladores integrantes de la Comisión Instructora.
(trascendió que el CEN del PAN, que preside Manuel Espino, ordenó a sus
diputados votar en contra, lo que afortunadamente no pasó)

El alcalde
de Cancún con licencia, Juan Ignacio García Zalvidea y la síndico Paola
Martínez, se abstuvieron de presentarse a la audiencia de descargo. Y en las
afueras, la sede legislativa tuvo que ser custodiada por granaderos ya que un
poco más de 200 simpatizantes del Chacho, se dieron cita para protestar por
dicho juicio y asimismo pedir bote para el saliente gobernador JHD.

Pero nada
es tan lindo como parece, ya que en el mismo resolutivo se determinó que la
sanción no se efectuará hasta se resuelven las controversias constitucionales
que presentó el Ayuntamiento de Cancún ante la Suprema Corte de Justicia de la
Nación. (O tal vez, apenas termine el periodo del Chacho como alcalde)

Cabe
recordar también, que el Chacho tiene pendiente una cuentita con la PGJE, por
el presunto desvío de más de 850 millones de pesos. Así pues, existe la
posibilidad de que después del 10 de abril, JIGZ sea detenido para que responda
por dicho delito.

Es
lamentable que Chacho, el que una vez fuera la esperanza del cambio para
Quintana Roo, termine su gestión de una manera tan escandalosa, pero nadie, más
que su pésima actuación como servidor público y político, lo condenó a este
triste fin.

Esta
drama-novela promete segunda parte, aunque es bien sabido que las segundas
partes nunca mejoran a las primeras, es más, en su defecto pueden ser peores.

Categories: La Columna, Política