Atentamente, un pagador de impuestos.
La sociedad demanda y exige servicio, por nosotros y para nuestros turistas.
Para aquellos que nos leen desde otra ciudad fuera de
Quintana Roo o incluso del país, les pongo al tanto. El alcalde de Cancún, Juan
Ignacio García Zalvidea, pidió licencia para contender para gobernador por
Quintana Roo este pasado 6 de febrero, y como perdió, pues resulta que ya no
quiere regresar al cargo, y en su lugar como alcalde interino quedó, Carlos
Canaval, quien por cierto hoy también es presidente estatal del PRD y por
divino dedazo; bueno, el caso es que de los dos no hacemos uno ya que la ciudad
más importante, turísticamente
hablando, es un real cochinero.
Y es que hace más de una semana los carros encargados de
recoger la basura, simple y llanamente no pasan. Lo peor es que este cochinero
ya se extendió hasta la zona hotelera, dando así un degradante espectáculo.
Turistas y locales pueden ver y oler los sendos basureros, casi casi en cada
esquina, ya sea caminando o desde el autobús.
Por un lado la irresponsabilidad del alcalde con licencia
alias el Chacho y por otro la falta de interés y respeto por una ciudad que no
le importa al interino tabasqueño, se ha hecho latente un una pestilente
contaminación.
Para colmo, esta no es la primera vez que la basura se queda
varada en las puertas de los cancunenses por varios días, los pretextos son varios
pero los que más destacan son: Que los carros están descompuestos o que no hay
dinero ya sea para la gasolina o para el sueldo de los trabajadores.
La verdad es que los ciudadanos pagamos un impuesto para que
nuestros administradores municipales nos atiendan y no nos importan sus problemas políticos ya sean
con el estado o con la federación. La sociedad demanda y exige servicio, por
nosotros y para nuestros turistas.
Atentamente, un pagador de impuestos
Categories: La Columna, Política