¿Ya pusieron el arbolito?

Dic 2, 2008

POR: Sergio Ibáñez Velázquez /// Se acercan las fiestas decembrinas y una vez más llega la oportunidad de tener en casa un invitado especial: el árbol de Navidad. Al elegirlo, existen dos opciones: el artificial y los árboles naturales, cada cual con sus ventajas y desventajas. En el momento de decidirse por uno, conviene tomar en cuenta, entre otros aspectos, el tamaño de la vivienda, el presupuesto con el que se cuenta y si se desea guardarlo o desecharlo al terminar la temporada.

 Si se deciden por un árbol de plástico, propón a tu familia que de ser posible adquieran uno que indique que está hecho con materiales menos dañinos para el ecosistema. Además, procuren conservarlo, pues su proceso de producción puede ser contaminante y si al terminar las fiestas lo tiran a la basura, se perjudica al medio ambiente, ya que el plástico del que está hecho no es biodegradable y la naturaleza tardará muchos años en descomponer estos desechos.

 

Si por el contrario, optan por adquirir un árbol natural, es preferible elegir aquéllos que provengan de viveros autorizados y plantaciones especializadas. Deben saber que aunque actualmente se piensa que su uso es nocivo para el ambiente, en realidad su producción tiene efectos positivos, algunos de éstos son: Dan valor a terrenos que no pueden utilizarse para cultivar otras cosechas, su siembra ayuda a disminuir la tala clandestina de los bosques, producen oxígeno y al hacerlo, captan bióxido de carbono, lo que reduce el efecto invernadero, y contribuye a disminuir el cambio climático que afecta nuestro planeta. Además, ofrecen un hábitat apropiado para diversas especies de animales; son biodegradables y son un recurso renovable.

 

Para cuidar su árbol deben recordar que necesitará abundante agua para que no se seque. Es recomendable que corten unos dos centímetros del tronco y lo pongan en una base o maceta adecuada. Hay que revisar el nivel de riego todos los días, un árbol nuevo puede absorber cuatro litros del vital líquido el primer día y de ahí en adelante consumir uno más, diariamente. Además, piensen en la ubicación que le darán. Debe mantenérsele alejado de fuentes de calor, como estufas o chimeneas.

 

Al terminar las fiestas, llegará el momento en que tendrán que despedirse de su árbol, pero eso no justifica que lo dejen abandonado en la calle. En algunas culturas, los árboles han sido venerados como símbolos de vida y fertilidad, así que es mejor tratarlos con respeto y hacer lo posible por aprovecharlos y darles un mejor destino.

 

En muchas ciudades del país, los gobiernos locales y otras instituciones llevan a cabo programas para reciclar los árboles de Navidad naturales al término de la temporada, con los que se pretende evitar la quema o el desecho de los mismos en la vía pública. Al reciclarlos, éstos pueden ser transformados en abono orgánico conocido como composta, un fertilizante natural y eficiente que puede usarse en parques, bosques y demás áreas verdes de las comunidades. Si lo llevan a reciclar, podrás recibir a cambio otro pequeño o una planta de ornato y además ayudarás a preservar el medio ambiente.

 

Ahora que ya cuentas con estos consejos, elige junto a tu familia el árbol que más les agrade. Pero por favor, no lo quemen, ni lo tiren a la calle, ya que además de ser un final triste para él, al hacerlo, contribuyes a la contaminación del aire. Finalmente es un ser vivo, mejor démosle la oportunidad de regresar a la naturaleza reciclándolo.

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