¿Qué jueces, honorables e incorruptibles, aplicarían la Pena Capital?
Es decir ¿Cuántos justos caerán por pecadores? O mejor aún, replantemos la pregunta: ¿Quién o quiénes serán los juzgadores?… ¿nuestros jueces son incorruptibles?… ¿nuestras policías son honorables y capaces?… ¿tiene buena reputación la justicia mexicana?… ¿todos los que cumplen condena verdaderamente son culpables?… Estas y otras interrogantes se abren cuando de Pena Capital se habla.
Ya tiene más de cuatro o seis meses que el PEVM puso por varios puntos de la ciudad capital del país tremendos espectaculares “invitando” a la sociedad a que apoye la aplicación de Pena de Muerte para secuestradores y violadores que maten a sus víctimas.
Y aquí en Cancún el partido rémora, o sea, el PVEM ya empezó con los espectaculares del mismo tema. Y el gobernador de Coahuila ya lo propuso en su Congreso.
Y definitivamente este columnista cafetero coincide en que hay quienes sin duda alguna se merecen el “ojo poro ojo y diente por diente”; pero… los que preocupan son aquellos que ni siquiera vela tuvieron en el entierro.
Es decir ¿Cuántos justos caerán por pecadores? O mejor aún, replantemos la pregunta: ¿Quién o quiénes serán los juzgadores?… ¿nuestros jueces son incorruptibles?… ¿nuestras policías son honorables y capaces?… ¿tiene buena reputación la justicia mexicana?… ¿todos los que cumplen condena verdaderamente son culpables?… Estas y otras interrogantes se abren cuando de Pena Capital se habla.
¿Cuál liebre?
Hay un viejo chiste que resalta la brillantez de nuestros policías, que se acomoda muy bien al tema y más o menos dice…
Que un día, hubo un concurso para ver qué país tenía la mejor policía del mundo. Y que la prueba la ganaría aquel grupo policial, que en medio de un bosque identificara y atrapara a una liebre previamente marcada por los organizadores.
Así que soltaron a la liebre y cinco minutos después salieron tras su captura algunos camaradas la KGB de Rusia, quienes en menos de tres horas capturaron a la liebre.
Posteriormente fue el turno de los gringos con su poderosa C.I.A quienes en menos de dos horas capturaron a la liebre. Y así pasaron todas las policías de los países más avanzados en ese tema y el último país en competir fue México, pero no por otra cosa sino por la mera tardanza de nuestros gendarmes, quienes seis horas después de iniciado el concurso aparecieron.
Así es, un “combo” de PGR´s, Pefepos, con PJ´s y otros entes policiales, llegaron tardísimo y además todos “pedos o crudos”, unos comiendo un pozole bien picoso para la cruda y otros quién sabe porque pero también traían los ojos bien rojos, rojos. Y otros parecían resfriados o agripados pues como que se la pasaban esnifando a cada ratito, pero al final del concurso estos ganaron en tiempo.
Pues a bordo de unas “trocas” negras con vidrios polarizados salieron y regresaron del bosque en 33 minutos, con un elefante, picándole las orejas y el trasero, dándole “toques” en los bajos y tehuacanazos por la trompa al pobre elefante que gritaba… SÍÍÍ, SÍÍÍ, yo soy la liebre… sííí yo soy la liebre.
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