Gregorio Sánchez Martínez, ¿mete las manos por sus funcionarios?
“Meto las manos por todos mis funcionarios” es la afirmación del edil Gregorio Sánchez Martínez antes de la detención de Francisco Velasco alias “El Vikingo”, nunca se imaginó que había más funcionarios involucrados en el Cártel de los “Z”, más sin embargo, seguía sosteniendo que sus funcionarios son inocentes y que todo es una cacería para destrozar su gobierno al ser de oposición.
El segundo presentado y arraigado en la ciudad de México sería el ex director de la cárcel municipal Marco Antonio Mejía López, por su relación directa con los “Z”, en estos momentos Sánchez Martínez comienza a dudar de sus funcionarios y deja entrever a la luz pública que cada quien es responsable por sus actos y que él no tiene responsabilidad en cada acción de los ex funcionarios antes citados.
Amigo lector, Sánchez Martínez, cree que los ciudadanos somos tontos o retrasados, le comento esto por que dos de sus funcionarios de primer nivel son presentados y arraigados, y dice que ellos actuaron solos y que no tenía conocimiento de cada acción que realizaban, a otro con ese hueso, Sánchez Martínez demuestra a cada momento que es un autoritario y que nada se mueve si el no lo autoriza.
Claro, también tiene responsabilidad Sánchez Martínez, el tiene la investidura de presidente municipal y es responsable de toda la administración (funcionarios), la ignorancia no lo exime de su responsabilidad.
Estoy seguro que si las autoridades federales como la Subprocuraduría Investigadora Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), tuvieran alguna intención de presentar o detener a Sánchez Martínez lo realizaría después de su primer informe, recuerden el caso del ex gobernador Mario Villanueva, esto para no colapsar al municipio y convocar a nuevas elecciones, así es, sería catastrófico para nuestro municipio, y si le fincan alguna responsabilidad después de su primer informe habría un encargado del despacho por 15 días posteriormente el primer regidor y después su suplente o en su caso el congreso del estado pondría a un ciudadano para concluir la administración.
Querido lector, en las próximas elecciones hay que reflexionar por quien votamos, para no estar con el Jesús en la boca, a ver a que hora nos incrementan los impuestos o mandan de cacería a toda la corporación de tránsito a asaltar a la ciudadanía o a la policía municipal a quitarles el dinero a todos los trabajadores de la construcción cada sábado y por si fuera poco pasar a cobrar en la súpermanzana 63, ya sea en efectivo o en cuerpo-matic.
Que vergüenza verdad, por cierto Sánchez Martínez, Cancún te da las gracias, ya que por todo lo antes mencionado ya tenemos tres warning para no visitar Quintana Roo ¿pero usted Sánchez Martínez dice que no es el culpable?
Lo dejo a la decisión de la ciudadanía.
El carnaval, un verdadero desastre….
Contrario a lo que muchos ciudadanos pensaron y derrumbando todas las expectativas de éxito, el Carnaval en esta ocasión fue un verdadero desastre al prevalecer una gran desorganización y por si esto fuera poco una grave inseguridad para sus escasos asistentes particularmente el día del sonado cierre fecha en la que los organizadores fueron avisados de una amenaza de bomba situación que provocó un gran desconcierto confusión y angustia entre los funcionarios presentes quienes simple y sencillamente no ataban ni desataban al rogar que el “sonado” carnaval concluyera lo antes posible. Pero, por fortuna solo se trató de una amenaza y no paso a mayores.
¿Que tal si en verdad hubiera explotado alguna bomba en pleno festejo como ocurrió en meses pasados en plena plaza de Morelia y en donde se registraron varios muertos?
Es una verdadera lástima que aunado a la serie de problemas que enfrenta el municipio gracias a la ineficiente administración del edil Gregorio Sánchez se tenga que sumar la sombra de la desconfianza y temor ante la posibilidad de que en cualquier momento se suscite un acto terrorista en contra de la población civil o de las distintas instituciones como ha sucedido en otras entidades del país.
Lo cierto que el clima de incertidumbre, incredulidad y apatía entre la población va en aumento al no confiar en la autoridad municipal que se supone está para procurar el bienestar de la comunidad, sin embargo, queda claro que esto no aplica en el municipio de Benito Juárez.
Por si la amenaza de bomba fuera poco la desorganización e inconformidad entre los participantes del carnaval fue el denominador común durante los días en los que se llevó a cabo. Algunas irregularidades fue la cancelación de grupos sin previo aviso así como cambios de horario sin previo aviso en la presentación situación que evidentemente dejo un mal sabor de boca en la población la cual por cierto tuvo que pagar para poder disfrutar de un espectáculo de tercer nivel al no contar ni con la calidad y mucho menos con la organización requerida.
Respeto o Revolución…..
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