El guerrero y la mujer dormida

Mar 10, 2009

POR: Ana Díaz Sesma /// Cuentan que hace miles de años, había un princesa tlaxcalteca tan inteligente y risueña, que muchos jóvenes la querían por esposa. Sin embargo, ella sólo tenía ojos para un valiente guerrero que fue mandado a la guerra para pelear contra los aztecas.

El tiempo pasó sin que ella tuviera noticias de su enamorado, hasta que un mensajero le dijo que murió durante el combate. La princesa falleció de pena. Al poco tiempo regresó el guerrero victorioso, pues todo había sido una confusión y él seguía vivo.

Cuando se enteró que su amada había muerto, se llevó su cadáver hasta la cima de la montaña y se hincó frente al cuerpo para velar su sueño eterno. Dicen que los dioses los cubrieron con un manto de ramas y nieve, y los convirtieron en montañas para que siguieran unidos por siempre.

Ésta es la leyenda del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl. Es como un cuento que los mexicanos han pasado de generación en generación para explicar el origen de los volcanes de una forma muy bella y romántica. Si te fijas bien, el Iztaccíhuatl, que en lengua náhuatl quiere decir Mujer Blanca, tiene la forma de una señora recostada boca arriba, con el cabello extendido y las manos sobre su pecho. A sus pies, está arrodillado el Popocatépetl, que significa Montaña Humeante, y cuentan algunos que cada vez que hace erupción es porque expresa toda la tristeza por su princesa muerta.

Al Iztaccíhuatl también se le conoce como Mujer Dormida. Este nombre no es sólo por la forma que tiene, sino también porque es un volcán inactivo. Su última erupción fue en 1868, o sea hace 140 años. En cambio, el otro, desde 1354 ha registrado 18 erupciones y muy seguido arroja fumarolas. En 1994 produjo una explosión de humo y cenizas, por lo que muchos campesinos tuvieron que dejar sus casas para refugiarse en albergues.

A éste también lo llaman don Gregorio los habitantes de los pueblos próximos, es el volcán más alto de México después del Citlaltépetl o Pico de Orizaba, y el Iztaccíhualt, es el tercero. Y aunque la leyenda dice que la princesa tlaxcalteca era muy joven, ¿sabías que la Mujer Blanca es mucha más vieja que su guerrero? Según los científicos ella tiene 20 millones de años de existir, mientras que él, sólo 5 millones.

Las leyendas y mitos los inventa el hombre para explicar el origen del universo o los fenómenos naturales que no entiende. En especial, la de nuestros volcanes expresa la creatividad de los mexicanos para mostrar la admiración que sentimos por el Valiente Guerrero que seguirá por siempre junto a su Mujer Dormida.
“Creemos en México, ahora creamos en su gente”.
www.sermexico.org.mx

Categories: Política