La ley del mínimo esfuerzo
POR: Rebeca Orozco Mora /// Cuando tratamos de conseguir el máximo de resultados con el menor gasto posible de energía estamos hablando de la ley del mínimo esfuerzo, la cual nos ofrece diversos atajos, rápidos y prácticos para llegar a la meta. Sin embargo, esta opción no es la mejor, pues nos impide desarrollar nuestro potencial.
Para Raúl Gutiérrez García, maestro en Temas Empresariales de Educación Continua, de la Universidad Iberoamericana, esta ley implica hacer lo menos requerido, tanto en el aspecto físico como en el psicológico, para tratar de conseguir un fin. Desafortunadamente deja a un lado el ímpetu, la perseverancia y la pasión que se requieren para lograr un desempeño óptimo.
Muchos trabajadores se limitan a cumplir con sus responsabilidades sin involucrarse verdaderamente con los objetivos de la empresa o institución donde laboran. Ofrecen lo mínimo necesario, sin brindar nuevas propuestas y sin compromiso. No se identifican con el espíritu ni con ideales del grupo al que pertenecen. De ahí que su rendimiento deje mucho que desear, pues si la intención falla, la atención carece de impulso.
Por otra parte, están las personas comprometidas y laboriosas, quienes dan más de su tiempo y de su energía en todo momento. No importa qué tan largo o difícil sea el camino que han de recorrer, lo substancial es realizar de la mejor manera posible, aquello a que se han propuesto.
En este sentido el especialista explica que el ser humano tiene talentos en potencia más grandes de lo que puede imaginar o constatar, así que al conformarse con lo mínimo, sus capacidades quedan rezagadas, sin desarrollar, aplicar o perfeccionar.
Para sentir compromiso hacia el trabajo, continúa el experto, es recomendable tener muy claro que el resultado de nuestro esfuerzo será valioso, y que lo que estamos realizando vale la pena.
También es conveniente, comenta el catedrático, que analicemos si sabemos verdaderamente lo que tenemos que hacer y cómo lo debemos realizar. Aunque parezca increíble, es muy frecuente que, en muchos niveles y tipos de puestos, las personas no conozca a fondo las tareas que le corresponden o no sepa cómo hacerlas. Otra de las situaciones que se presentan continuamente, es que ignoremos con quién o con qué herramientas debemos laborar.
De aquí se desprende la importancia de estar perfectamente informados del papel que vamos a desempeñar y del resultado que conseguiremos, si trabajamos con interés y tomamos conciencia de que el futuro depende de acciones que emprendamos.
La ocupación no es sólo un medio para vivir, nos da la posibilidad de desarrollar las propias capacidades, disfrutar lo que hacemos, tener nuevas vivencias y enriquecernos como seres humanos.
La ley del mínimo esfuerzo limita el crecimiento personal. Es imprescindible, por lo tanto, buscar una carrera laboral que nos genere desafíos y satisfacciones. Si nos esforzamos al máximo y damos lo mejor de nosotros mismos, dejaremos al fin que el conformismo desaparezca y nuestros talentos se expresen libremente.
Entrevista realizada a Raúl Gutiérrez García, maestro en temas empresariales de educación continua y coordinador de los diplomados de Gerencia de Ventas y de Competencia en PYMES, de la Universidad Iberoamericana de la ciudad de México, el 8 de mayo de 2009.
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