¿Otra amiga? ¡Y yo qué!

Jul 12, 2009

POR: Beatriz Fernández Miranda /// La mejor amiga de María, es Valentina, con ella comparte su desayuno en la hora del recreo, hace la tarea y trabajos escolares y es la única que sabe quién es el niño que le gusta del salón. Ambas siempre habían sido como “pan y mantequilla” hasta que comenzó el nuevo año escolar, pues a su clase se incorporó una niña nueva, a la que sentaron en la misma banca que a Vale. Desde ese día, las dos comenzaron a llevarse muy bien, tanto que ahora María se siente un poco triste, pues piensa que su amiga la ha cambiado. ¿Te ha pasado esto? Si es así, el problema no es qué sucede entre ellas, sino lo que podría ocurrir con ustedes dos, ¿no crees?

Es probable que al principio te sientas confundida y no sepas a ciencia cierta qué sucederá: Si ella viene a quitarte su amistad o sólo vio las mismas cosas buenas que tú viste en tu amiga y por eso quiere formar parte del grupo. Por ello, es normal que de pronto hasta sientas que te desplazó.

Esto se debe a una razón: Los seres humanos necesitamos convivir con otros para poder ser mejores cada día y nos encariñamos con los más cercanos a nosotros, pero cuando nos topamos con la posibilidad de perderlos, experimentamos preocupación por el temor de no volver a tener lo que nos ha costado tiempo construir y es entonces, cuando llega esa sensación de celos, enojo, tristeza o de que existe cierta rivalidad.

Para evitar sentirte así tienes muchas opciones, lo primero que puedes hacer es comunicarte, ¿cómo? Pregúntale directamente a tu amiga qué es lo que está pasando y exprésale cómo te sientes, ya que probablemente sólo sea un malentendido. Esto ayudará a que ambas sepan realmente lo que les pasa, pues tal vez si tu comportamiento ha cambiado, ella se sienta también algo confundida. En muchas ocasiones, hasta las mejores amigas se pueden separar por malentendidos, producto de la falta de diálogo, por esto si lo platicas, ya tienes un punto a favor y las dos pueden encontrar una solución.

Otra opción es pedirle a tu mamá algún consejo, pero lo más importante es que no sientas que tu lugar lo ocupa alguien más. Recuerda que tu amiga sabe lo mucho que vales, no te sientas como “la muñeca fea”, la verdad es que una amistad tan bonita no se termina tan fácil, sino que tiende a fortalecerse y a complementarse con el tiempo.

Ahora bien, ¿qué te parece si le das la oportunidad a la otra niña de convivir con ustedes? No tiene caso sentirse mal, quizá ella sólo busque tener una amistad cómo la de ustedes dos y por esto, se acercó para formar parte del grupo. Conócela y quién quita y se vuelvan en lugar de dos, tres mejores amigas; no podrás negar que sería divertido. Puedes comenzar por incorporarla a sus juegos y preguntarle por las cosas que le agradan.

Una amistad es muy valiosa, pero lo que la hace tan genial, es que quienes la forman valen su peso en oro, y por supuesto, eso te incluye. Comparte las cosas bonitas que hay en ti, no te niegues a conocer a más personas.

Artículo realizado bajo la asesoría de José Luis Escorcia Jiménez, académico de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza, de la Universidad Nacional Autónoma de México y especialista en Psicología Educativa, educación especial y programación neurolingüística.

“Periodismo con valor”.
www.sermexico.org.mx

Categories: Política