Un tributo más a la corrupción en Cancún
En lo que a todas luces parece un acto de corrupción, la Semarnap autorizó en un “fast track al cuadrado” la construcción de un “bonito” mega-desarrollo residencial con alto índice de densificación e impacto ambiental a la orilla de la ya muy dañada, Laguna Nichupté ubicada en la zona hotelera de Cancún.
En este mega-desarrollo denominado “Gran Península Cancún”, sus dueños prevén la construcción de: mil 184 departamentos en 16 edificios de 20 niveles cada uno; 189 departamentos distribuidos en 21 edificios de cinco niveles cada condominio (villas mediterráneas) 20 residencias de tres niveles; 94 casas de tres niveles y planean edificarlo entre las Ruinas del Rey y el campo de golf del Hotel Hilton en la Zona Hotelera.
La superficie total del predio es de 223,558.56 m2, los cuales fueron autorizados con la licencia de construcción No. 50.433 expedida el 22 de marzo del 2005 y con vigencia de dos años para su construcción.
Según se sabe, la documentación del “Desarrollo Residencial Lote 56” ingresó a las oficinas de la Semarnap en el Distrito Federal el 8 de septiembre del 2005 y a velocidad luz se autorizó el 18 de noviembre del mismo año. El angelito culpable de aprobar dicho mega-desarrollo que atenta contra la ecología de Cancún, es el director de Impacto y Riesgo Ambiental, Ricardo Juárez Palacios.
Al respecto, el delegado de la Semarnap en la entidad, Rafael Muñoz Berzunza, confirmó que el mega-desarrollo en cuestión ya está autorizado y que no es un asunto que competa a esta administración en esta delegación y manifestó, que en caso de haber inconformidades o irregularidades sobre el proyecto, todo queda en manos de los ciudadanos quienes podrán hacer las denuncias que consideren necesarias.
Por su parte, el director de Desarrollo Urbano municipal de Cancún, Heyden Cebada Ramírez, informó que no posee documento alguno que avale la autorización, pues recibió una oficina saqueada por parte de la administración pasada; por lo que sólo resta esperar a que inicien los trabajos de construcción para proceder a investigar las irregularidades.
Agregó, que dicha licencia, muy posiblemente se aprobó por la pasada administración cuando estuvo a cargo del ex alcalde interino, Carlos Canaval, quien por cierto, apenas dejo la alcaldía, se compró un periódico de supuesto tiraje estatal entre otras propiedades.
Cabe mencionar que el representante legal del proyecto es el licenciado, José Antonio Duclaud, a quien se le ha vinculado en anteriores veces con el ex alcalde de Cancún, Juan Ignacio García Zalvidea, alias el “Chacho” que actualmente está “hospedado” en la cárcel de este municipio, pues se le sigue un proceso por más de doce demandas por peculado.
Este es un caso más de corrupción que arremete contra la ecología de Cancún y es que para realizar esta construcción, tendrán que rellenar una gran parte de la Laguna Nichupté, a la que cambiaron el uso de suelo por mucho dinero, un dinero que por supuesto, no paro en las arcas municipales.
Esto es lo que más identifica a la raza mexicana sobre otras muchas; LA CORRUPCIÓN.
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