El Revoltijo: de otros medios
Análisis, El error tricolor
“Renovarse o morir”, regla vital que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha tardado en aplicar y eso le ha costado caer hasta el tercer lugar como fuerza política a nivel nacional, En el tercer distrito, el tricolor se enfrascó en una lucha interna para imponer a Gerardo Amaro Betancourt.
“Renovarse o morir”, regla vital que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha tardado en aplicar y eso le ha costado caer hasta el tercer lugar como fuerza política a nivel nacional. Pero nadie le ha más daño a este instituto que los “caciques” que se han querido perpetuar en la dirigencia del mismo y que desde sus diversas cúpulas, valiéndose de su “capital” político, sólo buscan el poder para satisfacer sus intereses personales, al tiempo vemos los resultados: una encarnizada guerra interna que de no detenerse, el priísmo podría ponerse en peligro de extinción en los próximos años.
En Quintana Roo, se podría hablar de un contundente triunfo de los candidatos del PRI al obtener cuatro (una senaduría para la verde-ecologista Ludivina Menchaca Castellanos) de los seis cargos populares que se jugaron en la jornada electoral del 2 de julio y que sin duda el que mejor papel hizo fue el sureño Eduardo Espinosa Abuxapqui, quien arrasó a sus contrincantes obteniendo 65 mil 603 votos, marcando una diferencia de aproximadamente 32 mil sufragios entre su más cercano contrincante.
El resultado anterior no es ninguna casualidad, es el premio a una trayectoria política limpia, de extenuante trabajo cuando ha tenido que ocupar cargos públicos, como en su momento lo demostró en la Presidencia Municipal capitalina, que a propósito de ello y tras esa experiencia, comentó que en su trabajo legislativo impulsará una iniciativa para que los ayuntamientos obtengan mayor presupuesto y que éstos lleguen lo más directo posible, ya que muchas de las obras que quedan pendientes no es por falta de voluntad de los alcaldes sino por falta de recursos.
Un político joven, con fuerza y que al menos en el estado deja bien parado al Revolucionario Institucional, y seguramente seguirá trabajando en bien de la sociedad quintanarroense y ahora de todo México en el Congreso de la Unión. Otra figura joven y con ahínco, cuya labor en diversos cargos de la administración pública, la llevó a obtener la diputación federal por el Distrito 01, es Sara Latife Ruiz, quien deja atrás a la postulada de la coalición “Por el Bien de Todos”, Luz María Beristain Navarrete.
Aquí la diferencia la marca justamente el trabajo realizado y no el alarde de populismo con el que se conduce la “Güera” Beristain, quien dejó mucho qué desear en múltiples ocasiones cuando era cuestionada sobre sus frívolas propuestas si llegaba a la Cámara de Diputados, y que para fortuna de los mexicanos y los mismos quintanarroenses fue rebasada por la priísta Latife Ruiz.
Para el Senado, el PRI local tuvo el acierto de combinar experiencia y juventud al postular para la primera fórmula a un político con implacable trayectoria, Pedro Joaquín Coldwell, y para la segunda a la verde-ecologista y ex titular de la Comisión de la Juventud y el Deporte (Cojudeq), Ludivina Menchaca Castellanos, quienes por más de 28 mil votos les dan las curules a la “Alianza Por México”.
El error tricolor
En el tercer distrito, el tricolor se enfrascó en una lucha interna para imponer a Gerardo Amaro Betancourt, dejando cuadros juveniles de lado y que bien pudieron haber hecho un mejor papel en la jornada del primer domingo de julio, como Demetrio Salazar Larios, líder estatal de la Unión Nacional de Ciudadanos (UNDC), lo que le permitió, según opiniones, que la panista Yolanda Garmendia diera la sorpresa, pero como ya se señaló, los resultados no son ninguna casualidad y a diferencia de Latifa Muza Simón, quien con su postura siempre polémica sale continuamente en los medios, la blanquiazul realiza una loable labor social desde hace muchos años, como es estar al pendiente de los niños con capacidades diferentes de los diversos Centros de Atención Múltiple (CAM’s).
Por lo anterior, el PRI ha entrado en focos rojos, y ya se habla de un cambio de estructura y es en el mismo norte donde ya se pide la cabeza del dirigente municipal, Pedro Reyes Pérez, y según varios jóvenes priístas podría ser Oliver Fabro su<
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