¿Cuántos perredistas representantes de casilla se tuvieron que vender?
“Hubo mucho dinero de por medio para comprar votos y funcionarios electorales” y según el mismísimo “Peje” "No todos los representantes de nosotros actuaron con rectitud"
Así es, la estrategia de AMLO para buscar la anulación de la pasada elección, en la que perdió por sólo el 0.58% de la votación no es ilegal, está en su derecho y es compresible, pero lo que no es aceptable, es el “cómo”.
Lo malo o negativo para el país es el cómo lo quiere hacer; desacreditando a más 913 mil ciudadanos que fungieron como funcionarios de casilla, a los mil 800 consejeros distritales y los 970 mil representantes de partido, incluyendo a 24 mil observadores nacionales y 693 internacionales.
Y por si fuera poco acusa a sus representantes de partido de vendidos; y es posible que sí se hayan dado algunos casos, pero para que el fraude “hubiera” funcionado, ¿cuántos representantes de casilla perredistas se “hubieran” tenido que vender? Según se dice, son 52 mil casillas las que está impugnando –saque papel y lápiz-
“Hubo mucho dinero de por medio para comprar votos y funcionarios electorales”. Y según el mismísimo “Peje” "No todos los representantes de nosotros actuaron con rectitud".
Reitero que su plan de anular las elecciones no es locura, las formas sí que son locuras, pues dentro de esas locuras no le importa tirar a sus propios efectivos con sus propios balazos de incoherencia.
No mide que al desacreditar parejo, siembra para el próximo proceso, un abstencionismo que incluso mella, a su misma militancia.
De color: Según un periódico local Calderón ganó con una diferencia de 243,934 votos. Algo así como llenar el estadio Azteca dos veces. O algo así, como una fila de personas de 487 kilómetros.
Sin embargo, para quien varias veces dijera que en la democracia se gana o se pierde con un voto; o sea para AMLO, esta pequeña diferencia no vale nada.
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