Cancún; “ciudad cráter”
Definitivamente concuerdo con quien haya dicho que Cancún es una ciudad de primera, pues no se le puede meter ni segunda o tercera al auto; esto es debido al “exceso excesivo” de baches que hay en casi todas las calles y avenidas de esta ciudad, la que mejor se debería llamar “ciudad cráter”.
Y no sólo son muchos, son grandes, son enormes, tan enormes que aunque los pase uno a bajísima velocidad, parece que se va uno a desnucar con tremendas azotadas que se dan los coches.
Esta deficiencia que demuestra la Dirección de Servicios Públicos Municipales, a cargo Mario Castro Basto, es una burla a la sociedad, pues si nosotros no pagamos predial u otro impuesto de ese tipo nos hacemos acreedores a recargos y multas, ¿pero nosotros a quién acudimos para que amonesten o multen al director de la actual y nefasta Dirección de Servicios Públicos Municipales?
Al parecer, a Mario Castro Basto, titular de dicha dependencia, le hace falta asumir una tercera vez el puesto, para ver si así aprende lo que en ese departamento se hace y cómo hacerlo, pues con esta segunda no da una, ya que su desempeño como tal, es por demás deficiente.
Y aun así, se quiere postular como candidato a la alcaldía. –Ja-
Y si de meritita casualidad, a la memoria ciudadana se le olvida el pésimo desempeño de Castro Basto como director de Servicios Públicos y no le cobra la factura a la hora de su muy posible postulación y resulta electo, pues sí que ya nos acabamos de joder.
Y es que los ciudadanos nunca nos acabamos de preguntar ¿cómo es qué, o por qué los encargados de administrar nuestras arcas, nuca invierten en soluciones que de plano acaben con esta molestia? ¿Será porque si se acaban los baches ya no tendrán con que inflarnos las facturas en dizque obra pública?
Recuerde que cada bache que según reparan nuestros ediles, nos los cobran como si hubieran reparado tres o seis. Y si no, que nos hagan cuentas.
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